lunes 9 de marzo de 2009

DESDE LOS AFECTOS




Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo...
Que nadie establece normas, salvo la vida...
Que la vida sin ciertas normas pierde formas...
Que la forma no se pierde con abrirnos...
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...
Que no está prohibido amar...
Que también se puede odiar...
Que la agresión porque sí, hiere mucho...
Que las heridas se cierran...
Que las puertas no deben cerrarse...
Que la mayor puerta es el afecto...
Que los afectos, nos definen...
Que definirse no es remar contra la corriente...
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...
Que negar palabras, es abrir distancias...
Que encontrarse es muy hermoso...
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...
Que la vida parte del sexo...
Que el por qué de los niños, tiene su por qué...
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...
Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...
Que nunca está de más agradecer...
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...
Que nadie quiere estar solo...
Que para no estar solo hay que dar...
Que para dar, debemos recibir antes...
Que para que nos den también hay que saber pedir...
Que saber pedir no es regalarse...
Que regalarse en definitiva no es quererse...
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...
Que ayudar es poder alentar y apoyar...
Que adular no es apoyar...
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...
Que las cosas cara a cara son honestas...
Que nadie es honesto porque no robe...
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente...
Que con los oídos se escucha...
Que cuesta ser sensible y no herirse...
Que herirse no es desangrarse...
Que para no ser heridos levantamos muros...
Que sería mejor construir puentes...
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...
Que volver no implica retroceder...
Que retroceder también puede ser avanzar...
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...

Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

MARIO BENEDETTI ( Uruguay, 1920 )

jueves 5 de marzo de 2009

Corredor de fondo.


Corredor de fondo,
sin prisa por llegar
atento siempre
de llegar a tiempo.

Solitario héroe
de caminos solitarios,
forjando el músculo vital
del esfuerzo en cada zancada,
rompiendo el aire
en mil respiraciones acompasadas.

Creador de senderos
que no permanecen
más que en el cansancio
de quien les asume.

Libre de ir hacia adelante
sin estímulos ajenos que le desindividualicen
talla día a día su meta
en la fragua candente
de la voluntad.
Y no acaba nunca de situarla,
sólo el horizonte le limita.

Consciente de correr para sí
no busca más aplauso
que el propio.

Ha desconchado su cuerpo
del abandono al que están abocados
todos los cuerpos débiles,
con el cincel de sus piernas
y un corazón perenne navegando
entre el desaliento.

Recorre el mundo
y el mundo se engarza
en su trote
de soledad abnegada.

No se sabe
quién va hacia quién:
si el hombre hacia la tierra
de la que surgió
o la tierra a alfombrar los pies
de quien posó sobre ella
la primera huella de vida.

Y será él,
corredor de fondo,
merecido portador del sello
del hombre blandiendo
la fatiga de existir
con el esfuerzo de ser.

Pasará pedaleando
polvo y vacío
y recortando de perfil
el paisaje.

sábado 14 de febrero de 2009

Odisea


Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio
que, después de destruir la sacra ciudad de Troya,
anduvo peregrinando larguísimo tiempo, vio poblaciones
y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció
en su ánimo gran número de trabajos en su navegación
por el Ponto, en cuanto procuraba salvar su vida y la
vuelta de sus compañeros a la patria. Mas ni aun así pudo
librarlos, como deseaba, y todos perecieron por sus
propias locuras. ¡Insensatos! Comiéronse las vacas del
Sol, hijo de Hiperión; el cual no permitió que les llegara
el día del regreso. ¡Oh diosa hija de Zeus!, cuéntanos
aunque no sea más que una parte de tales cosas.

domingo 8 de febrero de 2009

Nocturno

Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza,

las palabras entonces no sirven son palabras.
Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas,
qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,

qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!
Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta

cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar que no puede por imposible, y calla.
Siento esta noche heridas de muerte las palabras.

martes 3 de febrero de 2009

Mensaje en una botella


Un tipo al que veo a veces por la ciudad me envió este escrito.

Pornografía.
Hace un tiempo tu amiga, también mía, me encargó escribir un artículo sobre la pornografía. Después las cosas se enfriaron con ella por pequeños desacuerdos con la revista, que concluyeron cuando me dijo que si lo llega a saber la hace sola. Así las cosas dejé de participar en la revista. Cuando empezamos a hablar de escribir el artículo, que coincidió más o menos con mis inicios en Internet, me sumergí en el proceloso mundo de la pornografía en Internet, y recogí algunos especimenes interesantes. Coincidió que en esa época me encargaron unos informes y además de estar ocupado tenía algo de pasta, así que le encargue a Cristina que terminara la recopilación del material. Ella, que es mala, venía siempre vestida con una falda un poco corta y medias con costura posterior. Mi fantasía sexual más recurrente siempre fue tener secretaria. Mientras yo redactaba los pesados informes ella recopilaba en Internet material pornográfico, dos de cada especie, dos según su género, y como es mala, se ocupó especialmente de los tabúes. También frecuenté, con el objetivo siempre de tener información de primera mano sobre los comercios de la carne, prostitutas; aunque no sea necesario en mi defensa diré que nunca intenté redimirlas. Así mismo y para completar, en lo que a mi no se me escapa, el mercado de los comercios sexuales, estudié las líneas de sexo telefónico. Aquí hablé con Sherezades del sexo que interminablemente tejen historias para interesar al que escucha.
Del análisis de esta documentación la conclusión más inmediata es que de la pornografía poco hay que hablar, no es para hablar. Sin embargo si que ilumina la que está fuera de ella: La pornografía que tiene lugar fuera del sexo. Y de eso os hablaré. La primera muestra de esa pornografía fuera de la pornografía, aunque ésta si muy vinculada con ella, vino de los efectos que causaron mis investigaciones antes de que me pusiera a redactar estas palabras, y que con seguridad son y serán muy superiores a ellas. Mientras realizábamos los trabajos de campo, mi adorada Cristina y yo, en mi domicilio y trabajo siempre, salvo las investigaciones en la prostitución que realicé en distintos lugares de la comarca, fuimos objeto cada vez con más descaro del espionaje de nuestras actividades. La primera manifestación de obscenidad fuera del sexo, aunque ésta muy vinculada a él, es la del que observa hacia el ámbito privado lo que son o creen que son manifestaciones sexuales. Esa mirada es mucho más obscena y pornográfica que el sexo más explicito.
Pero no ven su mirada obscena. Ven lo que les dicen que vieron. Así que la gente empieza a insultarme por la calle, la señora del kiosco me mira como si acabara de violar a su hija. La chica negra del bar, inmigrante integrada, mientras mira con deleite, en los programas de salsa rosa, las evoluciones de los Franco, me mira como a un apestado. Es un vicioso. Los valientes señores de la barra de los bares hacen coros al mirarme cual remolinillo de colegialas. Co, co, co, co. Los ejecutivos con traje también hacen en la calle corrillos como colegialas comentando lo que vieron. Lo que les dijeron que vieron. Suya es la mirada. Los que tienen miedo son los más encarnizados. Se significan para no ser acusados. Quizá por mi desinterés sobre su espionaje otros de ellos actúan con la saña del ofendido. Como en los clásicos.
De eso os hablaré, de cómo la buena gente se convierte en difamador profesional. Del vecino que hace dos días se drogaba hasta la medula e iba a los programas de radio a hacer exaltaciones de la droga y ahora delata a sus colegas por tomar drogas. De cómo las familias (estructuradas) hacen de la difamación su entretenimiento de cabecera. De vecinos que montan sistemas de escucha sobre el vecino de abajo, o sobre el de arriba de la izquierda. Es un vicioso. Es tonto. Es maricón. Está loco. Nos provoca. De jóvenes inmigrantes que para ser aceptadas en su nuevo país se significan en la difamación, un poco más que los demás, un poco más. Obscenamente. En la intimidad de su domicilio nos molesta. Es él. Obscenamente. Mientras, yo en mi domicilio poco más que escribo, recopilo sirenas y otros seres mitológicos; y cuando hace sol bajo al jardín.

lunes 2 de febrero de 2009

Infancia


El arte moderno es (en lo que tiene de valioso) una vuelta a la infancia. Su motivo perenne es el descubrimiento de las cosas, descubrimiento que puede acontecer, en su forma más pura, sólo en el recuerdo de la infancia. Ello es efecto del all-pervading conocimiento del artista moderno (historicismo, noción del arte como actividad suficiente per se, individualismo) que le hace vivir desde los dieciséis años en adelante en estado de eficiencia –es decir, en un estado ya no propicio a la asimilación, ya no ingenuo. Y en arte sólo se expresa bien lo que fue asimilado ingenuamente. No les queda a los artistas más que volverse hacia la época en que no eran artistas e inspirarse en ella, y esta época es la infancia.

12 de febrero 1942
El oficio de vivir. Cesare Pavese

viernes 30 de enero de 2009

Un loco tocado de la maldición del cielo


Un loco tocado de la maldición del cielo
canta humillado en una esquina
sus canciones hablan de ángeles y cosas
que cuestan la vida al ojo humano
la vida se pudre a sus pies como una rosa
y ya cerca de la tumba, pasa junto a él
una princesa.


"Poemas del manicomio de Mondragón"
L. M. Panero